Luego de unas merecidas vacaciones, este glorioso blog vuelve a dar novedades sobre los ultimos acontecimientos pergaminenses:
Como bien sabrán, algunos jugadores, junto con miembros de la hinchada, fueron a tomarse un respiro luego de terminada la fase clasificatoria y de asegurarnos un lugar en la semifinal.
Nos fuimos a San Pedro, donde se hizo notar nuestra presencia y nos dejaron las puertas mas que abiertas para que podamos volver en el verano (muy lindo lugar locuras, tenemos que ir todos la proxima).
Cuando volvimos empezamos a mentalizarnos para el tan esperado partido de este sábado. Así fue como arreglamos un amistoso contra Dionisio, respetable equipo con el cual compartimos el clásico de Palermo y la Plaza Güemes.
El partido se jugó en GEBA, en cancha de 11, por lo que nos tuvimos que adaptar a una diferente formación. Pergamino entendió la importancia de este partido previo a las semis y cada uno de nosotros dejó lo mejor. A pesar de todo, estuvimos un poco desordenados y cometimos muchos errores que ellos aprovecharon eficientemente. Nos vimos superados, y perdimos 6 a 3, pero aún así dejamos una buena imagen, y se notó al equipo muy unido, en un nivel aceptable para jugar el partido de las semis contra Pez Tiburón, dado que es un rival que no tiene tan buen nivel futbolistico pero que a la hora de jugar son bastante ásperos y mala leche.
Para este partido vamos a tener una rigurosa concentración, el viernes conviene no salir, y el sábado nos juntamos a las 14:30 en el sagrado templo del Childrens (el partido empieza a las 16).
Contamos con el apoyo de todos ustedes, fieles seguidores, ahora si mas que nunca los necesitamos.
El resto ya lo sabemos; los jugadores van a dejar su vida, alma, sangre y cuerpo en cada jugada, desde el primer minuto.
UNA NUEVA HISTORIA PERGAMINENSE SE EMPIEZA A ESCRIBIR A PARTIR DE HOY. USTEDES SON LOS ENCARGADOS DE DEMOSTRAR QUE NOS MERECEMOS ESTA ALEGRÍA Y LOS QUE PUEDEN HACER SENTIR AL GRAN PUEBLO PERGAMINENSE EN EL MISMISIMO PARAÍSO. EL RECUERDO SERÁ INBORRABLE.
PERGAMINO, ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!